Esencia de la apicultura en Cantabria

La abeja negra es una figura central en la apicultura tradicional y sostenible en España. En términos científicos, la denominamos Apis mellifera, una especie de abeja melífera ampliamente distribuida y domesticada por el ser humano desde hace milenios para la producción de miel y otros productos apícolas. Dentro de esta especie, destaca en la Península Ibérica la subespecie autóctona Apis mellifera iberiensis, conocida popularmente como abeja negra ibérica, cuya presencia y adaptación local la vinculan directamente con las prácticas apícolas de Cantabria y su patrimonio natural.

Nuestra bióloga te responde

María Angeles Gómez Espina

¿Que es una abeja?

La abeja de la miel, Apis mellifica mellifica, es un insecto social. Es decir, dentro de la clasificación que se le da en biología pertenece a:

Clase: Insecta
Orden: Himenóptera
Suborden: Apoidea
Familia: Apidae
Género: Apis mellifica
Subgénero: Apis mellifica mellifica

Como insecto es un animal invertebrado que pertenece al grupo de los artrópodos, denominados así por tener  patas articuladas, 6 en el caso de las abejas y demás insectos Su cuerpo está dividido en tres partes: cabeza, tórax y abdomen, también poseen dos antenas y un exoesqueleto de quitina. No todos los insectos tienen alas pero las abejas poseen 4 (dos pares), esto puede ayudarnos a distinguirlas de otros insectos que se “disfrazan” de abeja para espantar así a posibles depredadores, PERO estos pertenecen al orden de los dípteros, es decir las moscas.

Las abejas también están equipadas con dos grandes ojos compuestos y tres pequeños ojos simples. Los ojos compuestos les sirven para la visión fuera de la colmena y para su orientación con respecto al sol. Los ojos simples perciben la intensidad de la luz, sirven para la visión dentro de la colmena.

La abeja melífera es, como hemos dicho, un insecto social, con esto queremos decir que una colmena está constituida por cientos o miles de individuos que viven conjuntamente, que interaccionan entre sí para el buen desarrollo de la colmena, llegando a funcionar como un superorganismo.

Dentro de la colonia encontraremos tres tipos de individuos, cada uno con su función y su importancia en el desarrollo de este superorganismo.

Las abejas obreras

Son individuos hembra y son los más numerosos de la colonia.

Se puede decir que la mayoría de los trabajos en la colmena son realizados por las abejas obreras, desde el momento de su nacimiento ya comienzan a realizar tareas que contribuyen al funcionamiento de la colonia. Se ha comprobado que las obreras realizan distintas labores según su edad, así comenzarán por ser nodrizas, abejas dedicadas a la alimentación de las larvas para después pasar a ser limpiadoras, cereras (productoras de la cera con la que construyen la colmena), pecoreadoras (aquellas que salen al campo a recolectar néctar), soldados (defendiendo la entrada a la colonia) y termorreguladoras que regularán la temperatura de la colmena cuando sea necesario. También se ha visto que si hay un desequilibrio en alguna de estas funciones cualquier abeja podrá volver a una función anterior si la colonia lo necesita, es decir las funciones de estas castas tienen carácter retroactivo.

La duración de una abeja obrera dependerá de su estrés laboral, es decir, una abeja en época de recolección donde la actividad diaria es frenética, vivirá menos tiempo que aquella abeja de invierno que apenas tiene actividad y que puede vivir varios meses.

Los zánganos

Son los machos de la colonia.

Se les distingue muy bien por ser más grandes que las obreras, tienen los ojos también más grandes y su abdomen es menos picudo. No posee aguijón.

Cómo es sabido, su principal misión es fecundar a la abeja reina sin embargo se van descubriendo otras funciones de los zánganos, rompiendo con la idea de que no servían para nada mas, entre sus ocupaciones está la de dar calor, al igual que las obreras calientan la puesta y también se ha visto que reparten néctar entre las obreras.

La duración de su vida es de unos 50 días, cuando los factores externos no son los idóneos y comienza a escasear el néctar los zánganos son eliminados

La abeja reina

En la colmena encontraremos tan solo una abeja reina, puede haber excepciones pero son muy raras las colonias que mantienen a más de una reina.

Físicamente la reina se distingue por ser de tamaño  mayor que las obreras, poseen un abdomen más largo y picudo que estas.

Es la única hembra fértil de la colmena, podrá poner huevos fecundados que darán lugar a obreras, o poner huevos sin fecundar de los cuales nacerán los zánganos.

Durante todo su desarrollo de larva ha sido alimentada únicamente con jalea real, a diferencia de las obreras que además habrán recibido miel y polen, esto produce el total desarrollo del aparato reproductor de la reina y la hará fértil.

A parte de poner huevos durante toda su vida, la reina tiene otras funciones una de ellas es la producción de la feromona real, esta se distribuye de boca en boca a las abejas y les permite saber que la reina está presente, además atrae a las abejas jóvenes, impide la construcción de celdas reales (realeras), inhibe el desarrollo de los ovarios de las obreras y atrae, en el vuelo de fecundación, a los zánganos.

La duración de la vida de una reina también depende de su estrés laboral, de su ritmo de puesta, una reina muy ponedora u obligada a poner continuamente durará uno o dos años.